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¿Cómo pudo mi amigo hacerme algo así?

¿Cómo pudo mi amigo hacerme algo así?

CAPÍTULO 10

¿Cómo pudo mi amigo hacerme algo así?

“Como Kerry era mi amiga y no tenía auto, yo iba a buscarla todos los días después del trabajo. Pero al poco tiempo empecé a sentirme utilizada.

”Se subía al auto hablando por teléfono o enviando mensajes de texto. Nunca me daba las gracias por llevarla y dejó de ayudarme con los gastos de la gasolina. Además, todo lo que decía era negativo. Llegó un punto en el que me enojé conmigo misma por aguantarle todo aquello.

”Un día le dije, de buena manera, que ya no podía pasar a buscarla. Desde entonces dejó de llamarme, lo que confirmó mi sospecha: andaba conmigo por conveniencia. ¡Cuánto me dolió eso!” (Nicole)

LES pasa hasta a los mejores amigos. Un día son inseparables, y al siguiente ni siquiera se hablan. ¿Cómo puede romperse una buena amistad de un día para otro?

● Para Jeremy, todo cambió cuando su mejor amigo se mudó a cientos de kilómetros de distancia. “Desde que se fue —cuenta él—, no me ha vuelto a llamar, y eso me duele.”

● Doris empezó a notar cambios en la que había sido su mejor amiga durante los pasados cinco años. “Me preocupaban su actitud y sus conversaciones. Era muy sarcástica y criticaba cosas que para mí eran muy importantes. Cuando nos pusimos a hablar del tema, dijo que yo me creía mejor que nadie y que era una mala amiga. ¡Incluso llegó a decir que no era una buena influencia para ella!”

● Gloria perdió a una íntima amiga suya de la noche a la mañana sin saber por qué. “Desde el principio nos llevábamos superbién. Hasta me dijo que era como una hermana para ella. Y, de repente, empezó a evitarme y a buscar excusas tontas para no estar conmigo.”

● El problema entre Daniela y Laura surgió cuando una le robó el novio a la otra. Laura cuenta: “Aunque Daniela sabía que él era mi novio, se pasaba horas hablando por teléfono con él. El mundo se me vino abajo: mi mejor amiga me traicionó y, al mismo tiempo, perdí al hombre con quien pude haberme casado.”

¿Qué fue lo que pasó?

Como todos nos equivocamos, tarde o temprano un amigo tuyo dirá o hará algo que te moleste. De seguro recordarás alguna ocasión en la que tú también ofendiste a alguien (Eclesiastés 7:22). Una chica llamada Lisa dice: “Nadie es perfecto. De vez en cuando, todos hacemos algo que molesta a nuestros amigos”. Por lo general, bastará con una conversación breve para cerrar cualquier brecha causada por un simple malentendido.

Sin embargo, habrá otros casos en los que el distanciamiento no se deba a algo en concreto. A veces, la brecha se abre a medida que ambos amigos notan que no son tan parecidos como pensaban. Recuerda que tus gustos cambian con los años, y lo mismo les ocurre a tus amigos. Entonces, ¿qué puedes hacer si ves que la relación que tenías con tu amigo ya no es como antes?

¿Se puede salvar una amistad?

¿Qué harías si por accidente rasgaras tus pantalones favoritos? ¿Los tirarías? ¿O los arreglarías? Todo dependerá de cómo hayan quedado y del valor que tengan para ti. Si de veras te gustan, intentarás arreglarlos. Algo parecido ocurre cuando se deteriora una amistad. Dependiendo de lo que haya sucedido y de lo mucho que valores esa amistad, buscarás la forma de salvarla. *

Imagínate que un amigo dice o hace algo que te duele. Tal vez puedas resolver el asunto siguiendo el consejo de Salmo 4:4: “Digan lo que quieran en su corazón, sobre su cama, y callen”. Así que antes de poner punto final a esa amistad, piénsalo bien. ¿Actuó tu amigo con mala intención? Si no estás seguro, ¿por qué no le das el beneficio de la duda? En muchas ocasiones podrás perdonarlo, pues “el amor cubre una multitud de pecados” (1 Pedro 4:8).

También deberías pensar si tú has contribuido de algún modo al problema. Por ejemplo, si un amigo tuyo revela algo que le confiaste, ¿no será que decírselo fue en realidad una imprudencia de tu parte? O si un amigo se burla de ti, ¿no será porque tal vez hablaste demasiado o porque dijiste algo sin pensar? (Proverbios 15:2.) Ahora pregúntate: “¿Tengo que hacer algún cambio para que mi amigo me respete más?”.

“¿No crees que deberíamos hablar?”

Pues bien, supongamos que no puedes hacer borrón y cuenta nueva. ¿Qué opción te queda? Lo más recomendable es que hables con tu amigo. Eso sí, no lo hagas cuando estés enojado. La Biblia dice: “Un hombre enfurecido suscita contienda, pero el que es tardo para la cólera apacigua la riña” (Proverbios 15:18). De modo que espera a calmarte antes de intentar resolver la situación.

Cuando por fin vayas a hablar con tu amigo, recuerda que el objetivo no es devolver “mal por mal” (Romanos 12:17). Lo que buscas es aclarar las cosas y recuperar su amistad (Salmo 34:14). Sé sincero; háblale con el corazón en la mano. Podrías empezar diciendo algo así como: “Somos amigos desde hace tiempo. ¿No crees que deberíamos hablar de lo que ha pasado?”. Una vez que sepas cuál es la causa del problema, será más fácil resolverlo. Pero aun en el caso de que tu amigo no te cuente lo que le pasa, te sentirás mejor sabiendo que al menos tú intentaste hacer las paces.

En resumen, aunque siempre habrá “compañeros dispuestos a hacerse pedazos” unos a otros, no dudes de que podrás encontrar “un amigo más apegado que un hermano” (Proverbios 18:24). Es cierto que entre los buenos amigos también hay tensiones. Pero cuando eso suceda, esfuérzate por salvar la amistad. Al estar dispuesto a resolver las diferencias, demostrarás que te estás convirtiendo en un adulto maduro y responsable.

HALLARÁS MÁS INFORMACIÓN EN EL CAPÍTULO 8 DEL PRIMER VOLUMEN

EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO

Algunos de tus compañeros pasan largas horas chateando. ¿Por qué les gusta tanto?

[Nota]

^ párr. 15 Hay amistades que no vale la pena salvar. Este es el caso, por ejemplo, del amigo que ha dejado de comportarse como un cristiano (1 Corintios 5:11; 15:33).

TEXTO BÍBLICO CLAVE

“Si es posible, en cuanto dependa de ustedes, sean pacíficos con todos los hombres.” (Romanos 12:18)

UNA SUGERENCIA

Antes de sacar conclusiones apresuradas, escucha la versión de tu amigo (Proverbios 18:13).

¿SABÍAS ESTO?

En una relación sana, cada amigo respeta el espacio del otro (Proverbios 25:17). Pero la persona que acapara el tiempo y la atención de sus amigos acaba asfixiando la amistad.

¡MANOS A LA OBRA!

Si voy a hablar con un amigo porque hizo algo que me dolió, puedo empezar diciendo... ․․․․․

Por muy molesto que esté con mi amigo, voy a intentar hacer las paces con él. Para eso, tengo que... ․․․․․

¿Qué quiero preguntarle a mi padre o a mi madre sobre este tema? ․․․․․

Y TÚ, ¿QUÉ PIENSAS?

¿Qué crees que puede distanciar a dos amigos?

Supón que un amigo te ofende. ¿En qué casos podrías simplemente olvidarte del asunto? ¿En cuáles tendrías que hablar con él?

¿Qué puedes aprender de una mala experiencia con un amigo?

Para que haya menos posibilidades de que un amigo te ofenda, ¿qué precauciones puedes tomar?

[Comentario de la página 95]

“Si pudiera volver atrás en el tiempo, no esperaría que mi amigo fuera perfecto. Lo escucharía y lo apoyaría más en vez de centrarme en sus defectos. Ahora sé que el éxito de una amistad depende de aprender a superar las dificultades.” (Keenon)

[Ilustración de la página 94]

Al igual que la ropa, una amistad deteriorada también se puede arreglar